miércoles, abril 17, 2013

CELEBREMOS LA BUENA CONVIVENCIA ESCOLAR

INFÓRMATE DE LA ACTIVIDAD DÍA DE LA CONVIVENCIA ESCOLAR

Para reflexionar y conversar con el Profesor Jefe,  el viernes 19 de Abril, después del Segundo Recreo

ACTIVIDAD DE LA CONVIVENCIA ESCOLAR

ORIENTACIONES
Las actividades que se proponen se inscriben en el contexto de la Campaña de
Convivencia Escolar. La Campaña de Convivencia Escolar es una acción concreta para mejorar la convivencia escolar.
El día de la convivencia escolar está dedicado a reflexionar sobre el rol y la responsabilidad  que tiene cada uno de los integrantes de la comunidad educativa, en la construcción de una convivencia escolar más sana y armónica.
Una buena convivencia escolar se aprende, así como también se aprende la violencia. La convivencia escolar es resultado de la enseñanza y del aprendizaje de un conjunto de principios y valores como el respeto a la diversidad, la solidaridad, la tolerancia, la inclusión, la participación y la resolución pacífica de conflictos, entre otros, que deben ser conocidos, valorados y experimentados por todos, como base de una formación ciudadana pacífica y democrática.
Aprender a con-vivir es la estrategia apropiada y necesaria para superar los problemas de violencia en todas sus expresiones, de marginación y de exclusión por diversas razones (de género, étnicas, sociales, culturales, etc.).
Aprender a convivir dice relación con la capacidad de aceptar y valorar las diferencias y la diversidad; es un reconocimiento de que todos somos iguales y todos somos sujetos de derecho; desde los más pequeños hasta los adultos mayores; es el modo de construir una sociedad más justa y solidaria. En la infancia y juventud se adquieren comportamientos que acompañarán a los estudiantes en su vida. Por eso, la importancia de potenciar el respeto y la aceptación como valores fundamentales.

Objetivo
Vivenciar en el ámbito escolar, experiencias de un ambiente de sana convivencia, donde se pueda conocer, reflexionar y valorar el encuentro entre los estudiantes y de éstos con los adultos de la comunidad educativa, en un clima de respeto, sin discriminación, solidario, en confianza, de aceptación de la diversidad y de las necesidades educativas especiales, donde prevalezca la resolución pacífica de conflictos, entre otros valores, asociados a la convivencia, redescubriendo el rol de cada uno en esta tarea.

Estructura de las actividades

I.      Momento de reflexión.
 Se trata de dejar un tiempo para el diálogo o conversación sobre un tópico o valor, necesarios de desarrollar y fomentar, que están asociados a la idea de convivencia, como: el respeto a la diversidad, la solidaridad, la tolerancia, la inclusión, la participación y la resolución pacífica de conflictos, entre otros.

Todo esto, a partir de la(s) pregunta(s) central(es):
·         ¿Qué hago yo por fomentar una sana convivencia escolar?
·          ¿Cuál es mi aporte, desde mi rol?

La idea es que junto con clarificar el concepto de convivencia cada uno/a de los estudiantes  se sienta comprometido con su aporte; en ese sentido es que se plantea que la convivencia escolar es una responsabilidad compartida, donde todos sin excepción, debemos contribuir a construirla.
 El ideal es que, el Momento de Reflexión se inicie con una motivación.
La motivación debiera servir de base para abrir la conversación. Lo importante es que quien haga de facilitador ( Profesor Jefe) genere las condiciones para que los y las estudiantes expresen sus opiniones con tranquilidad, en un ambiente de respeto, tolerancia y solidaridad, tratando de orientar la conversación hacia el propósito principal: ¿cuál es mi aporte?

II.        Momento de expresión.

 La idea es que lo conversado, dialogado o discutido durante el tiempo de Reflexión, pueda ser expresado y comunicado de alguna manera.
El tema es la Convivencia, motivado por la pregunta clave ¿Qué hago yo para fomentar una sana convivencia escolar? ¿Cuál es mi aporte? Por lo tanto, se trata de mirar en positivo: qué podemos hacer para “con-vivir” mejor, para ser más tolerantes, más respetuosos de las diferencias, más solidarios, para construir un ambiente y un clima más positivo, que nos permita vivir mejor y aprender mejor; se trata de que el mensaje sea en positivo.

La forma  es realizar una lluvia de ideas en el pizarrón para crear un mensaje que servirá de Título para formar un Decálogo de la Buena Convivencia.

III.   Momento de evaluación y compromiso.

El propósito de este Momento es tomar conciencia de la importancia de mi aporte personal a la construcción de una mejor convivencia en la escuela y en el liceo y comprometerme a realizar una acción o acto concreto que ayude a esa finalidad, en función de los principios o valores que se han trabajado: el respeto a la diversidad, la solidaridad, la tolerancia, la inclusión, la participación y la resolución pacífica de conflictos, u otros. Como ejemplo, “yo me voy a comprometer a no decirle a tal compañero un sobrenombre ofensivo”,


 “yo me voy a comprometer a no burlarme de mi compañero/a cuando esté hablando”, “yo me voy a comprometer a no segregar a tal persona que le cuesta integrarse”, etc.)
Se trata de tener un tiempo que permita a las y los estudiantes (y a los adultos) a tomar conciencia del valor de una buena y sana convivencia para aprender a vivir con otros; la importancia de ser tolerantes, de respetar los modos de ser, de cultivar la solidaridad, de aceptar las diferencias, como parte de su formación personal y social; todo, encaminado a ser y comportarnos como mejores ciudadanos, y que la violencia, en cualquiera de sus formas, no tiene cabida en la institución escolar ni en la sociedad.
        Insistir en que aprender a vivir con otros, requiere de una práctica cotidiana, en la sala de clases, en los patios, en el comedor, en los baños, etc.; que cada uno será mejor persona si aprende a vivir con otros, aunque muchas veces las condiciones del medio sean adversas, o que en los medios de comunicación exacerban situaciones de violencia denigrantes para quien agrede y para quien o quienes son agredidos; recalcar que no se puede ser cómplice ya sea encubriendo o callándose.

Finalmente, cada  curso debe escoger al COMITÉ DE LA BUENA CONVIVENCIA”, el que debe tener 4 integrantes, quienes tendrán la responsabilidad de mediar en los conflictos que se pudieran ocasionar en su curso para lograr un clima de Buena Convivencia.


El niño y los clavos

Un cuento para controlar el mal genio.
Había un niño que tenía muy, pero que muy mal carácter. Un día, su padre le dio una bolsa con clavos y le dijo que cada vez que perdiera la calma, que él clavase un clavo detrás de la puerta de la casa.
El primer día, el niño clavó 37 clavos en la cerca. Al día siguiente, menos, y así con los días posteriores. Él niño se iba dando cuenta que era más fácil controlar su genio y su mal carácter, que clavar los clavos en la puerta.
Finalmente llegó el día en que el niño no perdió la calma ni una sola vez y se lo dijo a su padre que no tenía que clavar ni un clavo en la puerta. Él había conseguido, por fin, controlar su mal temperamento.
Su padre, muy contento y satisfecho, sugirió entonces a su hijo que por cada día que controlase su carácter, que sacase un clavo de la puerta.
Los días se pasaron y el niño pudo finalmente decir a su padre que ya había sacado todos los clavos de la puerta. Entonces el padre llevó a su hijo, de la mano, hasta detrás de la puerta de la  casa y le dijo:
- Mira, hijo, has trabajo duro para clavar y quitar los clavos de esta puerta, pero fíjate en todos los agujeros que quedaron en la puerta. Jamás será la misma.
Lo que quiero decir es que cuando dices o haces cosas con mal genio, enfado y mal carácter, dejas una cicatriz, como estos agujeros en la puerta. Ya no importa tanto que pidas perdón. La herida estará siempre allí. Y una herida física es igual que una herida verbal.
Los amigos, así como los padres y toda la familia, son verdaderas joyas a quienes hay que valorar. Ellos te sonríen y te animan a mejorar. Te escuchan, comparten una palabra de aliento y siempre tienen su corazón abierto para recibirte.
Las palabras de su padre, así como la experiencia vivida con los clavos, hicieron con que el niño reflexionase sobre las consecuencias de su carácter.

          
Todos somos diferentes
Cuenta una historia de que varios animales una escuela en el bosque. Se reunieron y empezaron a elegir las disciplinas que serian impartidas durante el curso.
El pájaro insistió en que la escuela tuviera un curso de vuelo. El pez, que la natación fuera también incluida en el currículo. La ardilla creía que la enseñanza de subir en perpendicular en los árboles era fundamental. El conejo quería, de todas formas, que la carrera fuera también incluida en el programa de disciplinas de la escuela.
Y así siguieron los demás animales, sin saber que cometían un grande error. Todas las sugerencias fueron consideradas y aprobadas. Era obligatorio que todos los animales practicasen todas las disciplinas.
Al día siguiente, empezaron a poner en práctica el programa de estudios. Al principio, el conejo se salió magníficamente en la carrera; nadie corría con tanta velocidad como él.
Sin embargo, las dificultades y los problemas empezaron cuando el conejo se puso a aprender a volar. Lo pusieron en una rama de un árbol, y le ordenaron que saltara y volara.
El conejo saltó desde arriba, y el golpe fue tan grande que se rompió las dos piernas. No aprendió a volar, y además no pudo seguir corriendo como antes.
Al pájaro, que volaba y volaba como nadie, le obligaron a excavar agujeros como a un topo, pero claro, no lo consiguió.
Por el inmenso esfuerzo que tubo que hacer, acabó rompiendo su pico y sus asas, quedando muchos días sin poder volar. Todo por intentar hacer lo mismo que un topo.
La misma situación fue vivida por un pez, por una ardilla y un perro que no pudieron volar, saliendo todos heridos. Al final, la escuela tuvo que cerrar sus puertas.
¿Y saben por qué? Porque los animales llegaron a la conclusión de que todos somos diferentes. Cada uno tiene sus virtudes y también sus debilidades.
Un gato jamás ladrará como un perro, o nadará como un pez. No podemos obligar a que los demás sean, piensen, y hagan algunas cosas como nosotros. Lo que iremos conseguir con eso es que ellos sufran por no conseguir hacer algo de igual manera que nosotros, y por no hacer lo que realmente les gustan.
Idea y enseñanza principal
Debemos respetar las opiniones de los demás, así como sus capacidades y limitaciones. Si alguien es distinto a nosotros, no quiere decir que él sea mejor ni peor que nosotros. Es apenas alguien diferente a quien debemos respetar


Los malos vecinos
Había una vez un hombre que salió un día de su casa para ir al trabajo, y justo al pasar por delante de la puerta de la casa de su vecino, sin darse cuenta se le cayó un papel importante. Su vecino, que miraba por la ventana en ese momento, vio caer el papel, y pensó:

- ¡Qué descarado, el tío va y tira un papel para ensuciar mi puerta, disimulando descaradamente!
Pero en vez de decirle nada, planeó su venganza, y por la noche vació su papelera junto a la puerta del primer vecino. Este estaba mirando por la ventana en ese momento y cuando recogió los papeles encontró aquel papel tan importante que había perdido y que le había supuesto un problemón aquel día. Estaba roto en mil pedazos, y pensó que su vecino no sólo se lo había robado, sino que además lo había roto y tirado en la puerta de su casa. Pero no quiso decirle nada, y se puso a preparar su venganza.
 Esa noche llamó a una granja para hacer un pedido de diez cerdos y cien patos, y pidió que los llevaran a la dirección de su vecino, que al día siguiente tuvo un buen problema para tratar de librarse de los animales y sus malos olores. Pero éste, como estaba seguro de que aquello era idea de su vecino, en cuanto se deshizo de los cerdos comenzó a planear su venganza.

Y así, uno y otro siguieron fastidiándose mutuamente, cada vez más exageradamente, y de aquel simple papelito en la puerta llegaron a llamar a una banda de música, o una sirena de bomberos, a estrellar un camión contra la tapia, lanzar una lluvia de piedras contra los cristales, disparar un cañón del ejército y finalmente, una bomba-terremoto que derrumbó las casas de los dos vecinos...



Ambos acabaron en el hospital, y se pasaron una buena temporada compartiendo habitación. Al principio no se dirigían la palabra, pero un día, cansados del silencio, comenzaron a hablar; con el tiempo, se fueron haciendo amigos hasta que finalmente, un día se atrevieron a hablar del incidente del papel.
Entonces se dieron cuenta de que todo había sido una coincidencia, y de que si la primera vez hubieran hablado claramente, en lugar de juzgar las malas intenciones de su vecino, se habrían dado cuenta de que todo había ocurrido por casualidad, y ahora los dos tendrían su casa en pie...
Y así fue, hablando, como aquellos dos vecinos terminaron siendo amigos, lo que les fue de gran ayuda para recuperarse de sus heridas y reconstruir sus maltrechas casas
Idea y enseñanza principal
No debemos juzgar las intenciones de los demás ni inventarlas. Hablando es como se entiende la gente y se aclaran multitud de problemas.

  

ACTIVIDAD DIA DE LA CONVIVENCIA ESCOLAR.
(Para reflexionar y conversar con el Profesor Jefe,  el viernes 19 de Abril, después del Segundo Recreo)
  1. El (la) profesor(a) leerá el cuento al curso. (Se anexa).
  2. Se solicita un minuto de silencio para pensar lo que escucharon.
  3. Luego lo leen por párrafos entre varios alumnos que vaya designando el (la) profesor(a).
  4. Contestan en una hoja las siguientes preguntas:
  • ¿Qué hay en el relato que no está bien?
  • ¿Te ha pasado algo parecido a ti o a tu curso?
  • ¿Qué enseñanza te deja este relato?
5.- Realizar una lluvia de ideas en el pizarrón.
6.- Utilizando la lluvia de ideas, confeccionar un Decálogo de la Buena Convivencia.
7.- Crear un mensaje de la buena Convivencia para utilizarlo como título del Decálogo.





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